Qué revisa una inspección precompra
- Motor y transmisión: ruidos, fugas, reglaje, códigos de fallo.
- Frenos, suspensión y dirección: estado, desgaste y respuesta.
- Electrónica: luces, airbags, sensores, sistemas de asistencia.
- Carrocería y bajos: detección de reparaciones previas y corrosión.
- Comprobación del kilometraje y coincidencia con el uso.
Cuándo conviene solicitarla
- Coches de alto valor o poco comunes.
- Vehículos con historial incompleto o dudas sobre el kilometraje.
- Importaciones o coches con modificaciones.
- Cualquier compra importante en la que el comprador no sea técnico.
Combina la inspección con un informe orientativo y con la documentación del vendedor. Los tres elementos juntos ofrecen una visión más completa.
Qué recibes tras la inspección
- Informe técnico con el estado de los principales sistemas.
- Listado de reparaciones pendientes o recomendadas.
- Valoración orientativa del vehículo basada en su estado real.
- Recomendación de compra o de reconsideración.
Cómo usar el resultado
- Para negociar el precio con datos concretos.
- Para solicitar arreglos o rebajas antes de cerrar el trato.
- Para desistir si los problemas detectados son graves.
- Como respaldo ante posibles reclamaciones posteriores.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se realiza la inspección?
En un taller independiente o con un perito. Algunas empresas ofrecen el servicio a domicilio desplazándose al vendedor.
¿Puedo hacerla sin permiso del vendedor?
No. El vendedor debe permitir la inspección. Si se niega sin motivo, considéralo una señal de alerta.
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